Inició la entrega directa de despensas a
familias afectadas
·Lancheros
y petroleros prestaron sus unidades y donaron combustible
·Más
de mil apoyos fueron distribuidos en Hidalgotitlán y Minatitlán
Hidalgotitlán,
Ver., 30 de agosto de 2010.- El gobernador electo Javier Duarte de Ochoa inició la
entrega de apoyos a las familias damnificadas por las inundaciones en el sur
del estado, así que este lunes instruyó la distribución entre los afectados que
necesitan del trabajo solidario de sus autoridades y todos los veracruzanos,
sobre todo en Hidalgotitlán porque sus habitantes están incomunicados.
Este martes al mediodía y como enlace del
gobernador electo, la ex senadora Noemí Guzmán Lagunes inició una serie de visitas
en lancha para entregar la ayuda que se reunió a partir de la convocatoria que
Duarte de Ochoa hizo a los amigos, a la iniciativa privada y la sociedad civil
organizada reunir todo el apoyo posible para las comunidades de Hidalgotitlán y
de Minatitlán que se encuentran inundadas.
Al llamado a la solidaridad respondió
inmediatamente la Asociación de Lancheros de la Región, cuyos integrantes se
ofrecieron a conducir sus unidades para transportar y entregar la ayuda a los
afectados, así como los trabajadores sindicalizados de la Sección 10 del
Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (S.T.P.R.M) que donaron
el combustible.
Una vez que el gobernador electo constató las
afectaciones a las viviendas y las condiciones de vulnerabilidad de las
familias por el desbordamiento de los ríos de la región, decidió que la ayuda
se distribuyera principalmente en el municipio de Hidalgotitlán, donde existen
cerca de 50 comunidades rurales afectadas, así como Boca de Uxpanapa y Playón
del Sur del municipio de Minatitlán donde hay pobladores incomunicados.
Al concluir los recorridos del día, se
reportó que más de mil afectados recibieron una despensa y agua embotellada, y
el gobernador electo Javier Duarte de Ochoa se declaró a la expectativa por las
alertas de emergencia que las autoridades estatales mantienen en la zona por el
desbordamiento del río Coatzacoalcos y varios de sus afluentes.