REFORMA
De no implementar acciones inmediatas se prevé que las emisiones de CO2 crezcan en un 50 por ciento para el 2050 por una mayor demanda de energía.
Ciudad de México (24 noviembre 2011).- Ante la cercanía de la Convención de Cambio Climático a celebrarse en Durban, Sudáfrica, la próxima semana, la OCDE lanzó el documento Environmental Outlook 2050 en donde exhortan a los países a establecer políticas más agresivas contra el cambio climático.
El documento señala que si se quiere cumplir con la meta -establecida el año pasado en Cancún- de tener un grado de concentración de 450 partes por millón de CO2 e incrementar sólo 2 grados centígrados la temperatura para el 2050, es necesario actuar lo antes posible.
Entre las recomendaciones de la organización se encuentran el establecer metas de reducción de emisiones de efecto invernadero más claras, creíbles, estrictas y que abarquen todos los sectores económicos.
"La participación de las principales fuentes emisoras, sectores y países reducirá el costo de la mitigación, ayudando a atender las preocupaciones en cuanto a la competitividad y emparejaría los niveles de ambición por la mitigación entre los países", señala el documento.
Otro punto importante es definir el precio del carbón mediante instrumentos basados en el mercado, como los impuestos al carbón y el comercio de emisiones, lo cual generaría ingresos extra para los gobiernos con presupuestos ajustados.
Se requerirá también, según la OCDE, reformar los subsidios a la producción y el consumo de combustibles fósiles, que se estima tengan un valor de entre 45 y 75 mil millones de dólares en los países que pertenecen al organismo y de 410 mil millones de dólares en las economías emergentes.
"Las reformas al subsidio de combustibles fósiles se deben implementar de manera cuidadosa, sin perder de vista los posibles impactos negativos en la economía de los hogares", se lee en el Environmental Outlook 2050.
El apoyo a la innovación y a las nuevas tecnologías limpias, como la biomasa también es necesario para lograr las metas establecidas, así como el uso de instrumentos regulatorios bien diseñados como la definición de estándares de eficiencia.
De no implementar estas acciones se prevé que las emisiones de CO2 crezcan en un 50 por ciento para el 2050 principalmente por el aumento del 70 por ciento en la demanda de energía a nivel mundial.
La temperatura podría incrementarse entre 3 y 6 grados centígrados hacia el 2050.